Mayor resistencia al desgaste superficial
La cementación por inducción magnética endurece la superficie del engranaje hasta 60 HRC sin alterar su núcleo. Esto reduce el desgaste en aplicaciones de alta torsión y extiende la vida útil del componente en ciclos de carga repetitiva.
Resultado: menor frecuencia de reemplazo y paradas no programadas.